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Os iremos
dejando una lista de Establecimientos
recomendados por nuestros LECTORES o por nosotros.
Por supuesto y como siempre, lo hacemos de forma
gratuita,
no admitimos publicidad, sólo buenas experiencias para compartir.
Únicamente nos mueve el ánimo de daros la mejor información
para que vólvais de nuevo a Soria.
Enviadnos vuestras recomendaciones que las publicaremos aquí.

Restaurante “El Rincón de
Medinaceli”, en Medinaceli
JAVIER NARBAIZA
Hay en la
provincia de Soria muchos establecimientos en los que se hace cocina
honesta, de toda la vida, lugares para parar y comer con confianza. Lo
sorpresivo es encontrarte en nuestros predios con una cocina novedosa,
creativa, que no solo de tripear sin peligro, y una vez te has puesto en la
carretera, vive el hombre. Y el asombro nos llega en “El Rincón de
Medinaceli” que es la atalaya culinaria que acaba de estrenar nueva
dirección en la Medinaceli encaramada.
Quien manda en aquellos fogones es
Teresa García, natural de Fuentelcarro y ciudadana de Almazán, que, una vez
criados los hijos, se ha atrevido a llevar a la praxis toda su obsesión por
elevar a categoría de arte la diestra manipulación de la materia prima
soriana. Teresa resume toda una vida aplicándose en las diversas asignaturas
en torno a la cocina. Desde muy niña supo que en el campo, además de moras
de zarza o de árbol y espárragos silvestres, hay otras especies de setas
distintas a las de cardo y a los níscalos de otoño, y en la primavera, por
un decir, se recogen colmenillas, senderillas y perrochicos, también
llamadas setas de San Jorge. Como guía micológica ha enseñado a muchos
buscadores la teoría de los hongos, si bien no suele dar mucho detalle de
los recodos o umbrías donde éstos se esconden, que eso se lo reserva.
De su
madre, Angelines, que de joven sirvió como cocinera en exquisita casa
francesa, ha anotado recetas de foie y de refinada pastelería. Tras
graduarse en cursos y experimentos obtuvo premios en distintos certámenes, y
para alcanzar el master que da categoría, recaló, ni más ni menos, en el
restaurante “Viridiana” de Madrid, donde a la vera del maestro Abraham
García, estudió colores, texturas y simetrías para presentar, por ejemplo,
su ensalada de escarola con trompeta de los muertos y mermelada de mora, que
también los ojos necesitan ración de alegría.
Todos los aprendizajes los
plasma Teresa en una carta completa y copiosa, de la que recordamos: crema
de colmenillas, carpaccio de boletus, risotto con caracoles y senderillas...
Acertada bodega sin faltar los productos de matanza, siendo de los
alrededores todo cuanto allí se cuece, que Teresa conoce uno a uno a los
lugareños que se aplican con mimo al huerto, así como el ribazo en el que
pacen sus corderos. Impresionante el punto del asado, presentado con vistosa
guarnición, y gloriosos los chipirones rellenos de pimiento rojo. Postres
memorables, como el bizcocho de chocolate con rebozuelos, o el helado de
trompetas, y el colofón de la notita final, que atendidas calidades, resulta
razonable, con lo que quedas listo para una sobremesa de armonías, que hace
más agradable el posterior y digestivo paseo por las evocadoras e históricas
callejuelas de Medinaceli.

"Bar Santamaría", en Aguilar de Montuega
SANTIAGO, DE LA SIERRA DEL SOLORIO
La localidad de Aguilar de Montuenga no destaca por la
notoriedad de sus edificios ni por haber tenido personajes ilustres
entre sus habitantes.
Sin embargo, pequeños detalles que pasan desapercibidos para el viajero
dan fe de la antigüedad de esta localidad, entre ellos destaca la imagen
románica de la Virgen María que se custodia en al iglesia parroquial.
Recientemente unas obras, junto a los antiguos lavaderos, han dejado al
descubierto los restos de una necrópolis celtibérica que parece ser que
tubo que tener cierta importancia en el pasado así lo atestiguan los
hallazgos encontrados.
Otro pequeño detalle que puede parar desapercibido para quien viaje con
prisas, es la cocina local. En Aguilar de Montuenga, se encuentra el Bar
Santamaría, que todos conocemos como casa de la Teresa. Y es que la casa
de Teresa es un lugar singular en toda Soria y este personaje merecería
figurar no sólo como hija ilustre de la localidad sino de toda Soria.
Teresa sigue manteniendo abierta la tienda de comestibles y lo mas
curioso también un estanco, y esto tiene mérito si se tiene en cuenta
que en Aguilar quedan menos de 30 personas durante el invierno, pero
claro está que los de Montuengade Soria están cerca y siempre queda la
posibilidad de que alguna mujer despistada se acerque caminando a
comprar sal, azúcar, café o el pan si se calcula que se hará corto ese
día.
A pesar de todo esto, Teresa tiene tiempo para regentar el Bar del
pueblo, con ella ya van 4 generaciones consecutivas al frente del
negocio. También se encarga de cuidar el huerto: borrajas, acelgas,
lechugas, grumos, tomates, patatas, camuesas (variedad local de manzana,
ceremeñas (variedad local de pera), y saca tiempo para amamantar a los
corderos o para preparar la pastura de sus cochinos y gallinas. Y es que
los pollos que cría Teresa son únicos, su sabor recuerda más al jamón
que no a la triste carne blanca de pollo que consumimos actualmente.
Como os decía en casa de Teresa se pueden degustar los productos locales
de toda la vida. En tiempos de matanza prepara los tradicionales
fardeles, tan propios de la Soria Rayana, morcillas de arroz y cebolla,
güeñas, chorizos, torreznillos y un largo etcétera. Si la primavera es
pródiga en lluvias se pueden saborear unos caracoles de rechupete o sus
deliciosos quesos tiernos de toda la vida, hechos con la leche de sus
cabras blancas.
En otoño es la temporada de las setas donde la reina de la casa no es
Teresa sino la seta de cardo. En invierno las verduras escasean, pero
nunca falta la exquisita ensalada de grumos con picadillo de ajo, o las
patatas arregladas o a la importancia o asadas. Y es que los asados son
su especialidad: cabritos, corderos, corzo o lo que haya pero eso si
informándole por teléfono de nuestra visita. 975 182 115

Casa Rural "El Museo del Cántaro", en Bayubas
de Abajo
SORIA-GOIG.COM
Siempre
es un placer visitar a Ernesto y Montse en su casa de la Estación de
Berlanga, donde tienen y mantienen su Museo del Cántaro y donde ahora,
después de dos años sin visitarles, nos encontramos con una preciosa
casa rural y un espacio con esculturas de Ernesto. Esto es lo que
propicia la vida en contacto permanente con la naturaleza, alejada lo
más posible de los malos hábitos artísticos-intelectuales-políticos.
Ellos tienen animales, que dónde va a parar. Por allí pulula la gata
persa, los perrillos y perrazos, las gallinas a buen recaudo y unos
pececillos de colores en la fuente recién instalada, también por las
manos de Ernesto y Montse.
La finca, enorme y cuidada, se muestra tan acogedora como sus
propietarios. Rápidamente nos invitan a cava, fumamos y charlamos.
Visitamos la casa rural, una preciosidad coqueta y rústica a la vez, a
donde se puede acudir con mascotas. Las zoquetas conviven, colgadas en
las paredes, con femeninos dorsales azulones en las camas, y un grueso
cristal cubre una puerta claveteada salvada del fuego, enfrente, la
ventana cuidadosamente protegida por una tela metálica, hace que la
vista se pierda en busca de la vieja estación.
Fuera, los delgados aromas del mediterráneo se confunden con los recios
de la Meseta. Hierbabuena, albahaca, tomillo, y delicadas flores
sostenidas en parterres. Al fondo, el pinar, y entre los pinos, las
esculturas de hierro, de sabina (otra vez recuperada al fuego).
Nos contaron con qué tipo de comidas hacían las delicias de sus
huéspedes. Han hecho cursos de cocina, lo saben hacer todo. Pues el
condumio es una sabia mezcla de productos de su propia huerta, de los
ríos cercanos (cangrejos) y de la tierra (boletus edulis y estivales,
setas de cardo, colmenillas), preparados con técnicas elaboradas. Qué
decir, si no, del solomillo trenzado y adobado, al que luego se le
aplica la rotunda brasa. O de las cremas que Montse consigue a base de
verduras y boletus. O del crêpe “pensamiento”, de membrillo y queso,
caliente. Pero allí está también el mostillo, la mermelada casera, los
zumos naturales para los desayunos.
Como no podía ser de otra forma, han conseguido, además de clientes,
amigos, y repiten y repiten. Como la pareja que llegaba estando nosotros
debajo de la pérgola, y fueron recibidos como de la familia.
Lástima no vivir fuera y poder pasar un fin de semana en su casa rural.
Lugar bañado por el río Duero y muy cerca de Barlanga de Duero.
Excursiones: Calatañazor, Cañon del Rio Lobos, El Burgo de Osma. Ruinas
de Tiermes.
Actividades: Senderismo, Recogida de Setas, Caza, Pesca.
"MUSEO
DEL CÁNTARO"

Casa Rural "Los
Cerezos de Yanguas", en Yanguas
SORIA-GOIG.COM
Hace
unos días visitábamos de nuevo Yanguas, esta vez con Jaime del Huerto
quien, desde la óptica artística, se encontró, al igual que nosotras
desde la literaria, con un bellísimo lugar, desconocido para él.
Desde el puente sobre el río Cidacos hasta la plaza, por cuyos
soportales se colaba una luz recia como las piedras, Yanguas nos
ofreció, una vez más, el encanto, la rusticidad unida a la elegancia, de
un pueblo serrano, donde los Ramírez de Arellano primero, y los señores
de la Mesta después, dejaron, en fachadas y templos, la impronta de su
poder.
Llegado el momento de reponer fuerza, nos acercamos a una casa rural con
cuyos propietarios nos habíamos carteado tiempo atrás. Se trata de Los
Cerezos de Yanguas, ubicada en la carretera que se dirige a Diustes, en
un gran edificio de piedra que fue, por los años cincuenta, Cuartel de
la Guardia Civil.
En este edificio, Gonzalo y Ángela, ayudados por familiares, han logrado
una casa rural elegante y discreta, donde ella, licenciada en Arte, ha
puesto al servicio del edificio sus conocimientos. Ni un detalle ha
quedado al azar. Las habitaciones (con una hermosa vista, unas a la
sierra y otras al patio de los cerezos) han sido bautizadas con nombres
de despoblados de alrededor (La Aldea, La Mata, Valdecantos…). Los
colores y hasta los olores, cambian de una a otra estancia, y los
rústico se mezcla con lo elegante sin ninguna dificultad.
En cuanto al yantar, estupenda relación calidad-precio, exquisito el
ciervo estofado y el vino de la casa, del que nos informaron que se
elabora por maceración carbónica, en la vecina Rioja.
Una muy interesante oferta turística en uno de los pueblos más bonitos
de la provincia de Soria. Desde él puede instalarse el campamento base
para visitar, por ejemplo, Oncala y su museo pastoril, la Sierra de
Sesenco, los despoblados, la ruta de las icnitas…
"LOS
CEREZOS DE YANGUAS"

Casa Rural "El último Carretero",
en Molinos de Duero
VIKENSROBBOT
Enrique Álvarez,
creador de la web de Andaluz y amigo-colaborador de la recién creada
Asociación de
Websmasters Sorianos, ya tenía un refugio en su pueblo, ahora ha
abierto esta estupenda casa rural, antigua casa de
carreteros de dos plantas y bajocubierta.
Es la casa más antigua de Molinos de Duero (Soria), datada en el año 1647
como indica el dintel de la puerta, de una sola pieza de piedra.
Típica casona de carreteros, a 35 Km. de Soria, junto a Vinuesa, cercana a la
Sierra del Urbión, la Laguna Negra, el Cañón del río Lobos, la estación de
skí de Santa Inés, la playa Pita, Calatañazor, la Fuentona y el Acebal de
Garagüeta.
"El
ÚLTIMO CARRETERO"
REFUGIO-ALBERGUE "EL PALOMAR DEL RISCO
", en Andaluz
Discurren
por el termino de Andaluz diversas rutas de senderismo: Sendero Ibérico
Soriano (GR-86), Ruta del Románico, Ruta del Cid, Ruta de Almanzor, Cañada
Real la Galiana. Son cañadas, senderos y caminos por donde antiguamente se
efectuaba la trashumancia de la cabaña ovina.
Asociado a estas rutas, se encuentra el Refugio-Albergue "El Palomar del
Risco", destinado para uso de senderistas, cicloturistas, etc.
"EL
PALOMAR DEL RISCO "
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