|
Soria

Soria invernal,
nadie de ti se acuerda
con tus olmos arrugados
y tu Alameda en cuesta;
Soria fría,
junto a la orilla del Duero
¿queda algún poeta
que te cante en invierno?
¿Siguen en pie
tus casas blasonadas
y tus flacos galgos
por las calles empedradas?
¿Te quedan aún viejas
para rezar rosarios
en las vetustas iglesias
que la fe ha levantado?
Y, ¿qué hay de tus campos
de tierra roja y encinar,
de robles prietos y pinos
dominio del águila real?
Al Norte está Cebollera,
hacia Aragón el Moncayo,
resplandeciendo de nieve,
como un manto blanco,
Soria humilde, Soria triste
deja que llegue a ti el verano
cuando es más azul tu cielo
y amarillean tus campos.
©
Juan Luis Pastor |